- Para tener un día feliz, digamos una palabra amable, hagamos un favor a quien lo necesite y oigamos una música suave.
- O controlamos nuestras actitudes o ellas nos controlarán a nosotros.
- La mejor medida del verdadero amor es amar sin medida.
- Aparta Señor de mi, lo que me aparte de ti.
- De muchas otras cosas te podrás libras, menos de las consecuencias de tus pecados.
- Cristo es la Roca fuerte. Quien choca contra Él se despedaza y a quien le cae encima lo tritura.
- Para vivir en paz consigo mismo es necesario vivir en paz con Dios.
- No te dediques a amar cuerpos hermosos, sino a tratar de que tu alma y las almas de otros, adquieran mayor hermosura.
- Temo que pierdas la castidad porque estás perdiendo la humildad y cuando llega e orgullo, llegan también los pecados de impureza.
- Nosotros, como Pedro en sus negaciones, a veces excluimos a Jesús de nuestra historia, pero como hizo con el débil apóstol, Cristo nunca nos abandona a pesar de nuestras cobardías.
- Dejé de pecar porque Tú, Señor Dios, me quitaste la ocasión. Si hubiera vuelto la ocasión se habrían repetido las caídas porque la debilidad siegue siendo siempre la misma.
- La oración puede cambiar nuestro gusto por lo malo, por gusto por lo bueno.
- ¿Te crees inútil? Pero, ¿puedes dar un vaso de agua a uno que lo necesita? Pues si lo haces no te quedarás sin premio y ya eres útil.
- El pensamiento del sabio Cicerón que más me impresionó fue este: “La persona vale no por lo que tiene, sino por lo que es”.
- La mejor manera de olvidar nuestros propios problemas es dedicarnos a ayudar a los demás a resolver los de ellos.
- Moisés tenía las dos cualidades que debe tener todo creyente: fe y amabilidad. Fe para Dios y amabilidad para el prójimo.
- Todos los esfuerzos por progresar en santidad servirán de muy poco, si lo que buscamos no es agradar a Dios. ¿No voy a ser perdonado si es mi amigo Cristo el que perdona? ¿No voy a obtener las gracias y los favores que necesito, si Cristo, el Hijo de Dios, ruega por mi?
- Tenemos necesidad de Ti, oh Cristo. Si Tú nos ayudas, todo lo demás vendrá por añadidura.
- La salvación de nuestra alma ha costado un precio muy alto; la sangre de Jesucristo No dejemos perder este alto costo.
- Lo que no amamos ni deseamos tratamos de no hacerlo. Si hacemos ciertas obras malas e señal de que sí las amamos.
- Los tres “NO te conozco” de Pedro en las negaciones, los pagó a Jesús con tres “SI, SEÑOR, TÚ SABES QUE TE AMOR”, que le dijo después de la resurrección. Paguémosle a Jesús de esa manera las negaciones que le hayamos hecho.
- Nunca he visto que un pecador haya rezado con fe y devoción a la SantÍsima Virgen y haya tenido mala suerte.
- Como Pedro trató de andar sobre las aguas, nosotros nos fijamos en los abismos amenazadores del mar que nos rodea, que en la cercanía de Jesús que quiere ayudarnos.
- Se puede pensar que Jesús, el Hijo Único de Dios Todopoderoso, estuvo treinta años obedeciendo a José y a María y no tener nosotros deseos de obedecer a los superiores.
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Pensamientos Inolvidables
Por: P. Eliécer Salesman
Bogotá, Colombia