Pensamientos inolvidables de San Agustín

Pensamientos inolvidables de San Agustín

  • Para tener un día feliz, digamos una palabra amable, hagamos un favor a quien lo necesite y oigamos una música suave.
  • O controlamos nuestras actitudes o ellas nos controlarán a nosotros.
  • La mejor medida del verdadero amor es amar sin medida.
  • Aparta Señor de mi, lo que me aparte de ti.
  • De muchas otras cosas te podrás libras, menos de las consecuencias de tus pecados.
  • Cristo es la Roca fuerte. Quien choca contra Él se despedaza y a quien le cae encima lo tritura.
  • Para vivir en paz consigo mismo es necesario vivir en paz con Dios.
  • No te dediques a amar cuerpos hermosos, sino a tratar de que tu alma y las almas de otros, adquieran mayor hermosura.
  • Temo que pierdas la castidad porque estás perdiendo la humildad y cuando llega e orgullo, llegan también los pecados de impureza.

  • Nosotros, como Pedro en sus negaciones, a veces excluimos a Jesús de nuestra historia, pero como hizo con el débil apóstol, Cristo nunca nos abandona a pesar de nuestras cobardías.
  • Dejé de pecar porque Tú, Señor Dios, me quitaste la ocasión. Si hubiera vuelto la ocasión se habrían repetido las caídas porque la debilidad siegue siendo siempre la misma.
  • La oración puede cambiar nuestro gusto por lo malo, por gusto por lo bueno.
  • ¿Te crees inútil? Pero, ¿puedes dar un vaso de agua a uno que lo necesita?  Pues si lo haces no te quedarás sin premio y ya eres útil.
  • El pensamiento del sabio Cicerón que más me impresionó fue este: “La persona vale no por lo que tiene, sino por lo que es”.
  • La mejor manera de olvidar nuestros propios problemas es dedicarnos a ayudar a los demás a resolver los de ellos.
  • Moisés tenía las dos cualidades que debe tener todo creyente: fe y amabilidad. Fe para Dios y amabilidad para el prójimo.
  • Todos los esfuerzos por progresar en santidad servirán de muy poco, si lo que buscamos no es agradar a Dios. ¿No voy a ser perdonado si es mi amigo Cristo el que perdona? ¿No voy a obtener las gracias y los favores que necesito, si Cristo, el Hijo de Dios, ruega por mi?
  • Tenemos necesidad de Ti, oh Cristo.  Si Tú nos ayudas, todo lo demás vendrá por añadidura.
  • La salvación de nuestra alma ha costado un precio muy alto; la sangre de Jesucristo No dejemos perder este alto costo.
  • Lo que no amamos ni deseamos tratamos de no hacerlo. Si hacemos ciertas obras malas e señal de que sí las amamos.
  • Los tres “NO te conozco” de Pedro en las negaciones, los pagó a Jesús con tres “SI, SEÑOR, TÚ SABES QUE TE AMOR”, que le dijo después de la resurrección. Paguémosle a Jesús de esa manera las negaciones que le hayamos hecho.
  • Nunca he visto que un pecador haya rezado con fe y devoción a la SantÍsima Virgen y haya tenido mala suerte.
  • Como Pedro trató de andar sobre las aguas, nosotros nos fijamos en los abismos amenazadores del mar que nos rodea, que en la cercanía de Jesús que quiere ayudarnos.
  • Se puede pensar que Jesús, el Hijo Único de Dios Todopoderoso, estuvo treinta años obedeciendo a José y a María y no tener nosotros deseos de obedecer a los superiores.
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Pensamientos Inolvidables
Por: P. Eliécer Salesman
Bogotá, Colombia