- Señor Jesucristo: necesito de tu oración. Inclúyeme en tu oración.
- Señor: no abandones la pobre palomita que es mi alma, en las garras de los crueles gavilanes que son las pasiones.
- De todo podrás librarte, menos de encontrarte con Dios en el Día del Juicio.
- Mientras estemos en esta tierra estaremos sometidos a la debilidad de la carne y al ataque de las pasiones.
- ¿Me dices que tratas a una persona peligrosa y que no pecas? Mas te creería si me dijeras que has resucitado a un muerto.
- Con las llamaradas de mis arrepentimientos tengo que quemar las malezas de mis pecados.
- No tienes más santidad porque no tienes más devoción a la Virgen María.
- Vivir deseando los placeres sensuales es vivir arrastrando el corazón por el barrizal del mundo.
- Jesús empleó cada segundo de su tiempo, cada palabra de sus labios y cada gota de su sangre para salvar al mundo y transformarnos a nosotros.
- Para que evitemos el complejo de culpa y no vivamos castigándonos a nosotros mismos y a los demás, Jesús nos mandó decir cada día: “Padre, perdónanos nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.
- Los trabajos, sufrimientos y luchas de esta vida tienen sentido porque Cristo resucitó y nos va a resucitar también a nosotros. ¡Animémonos con esta gran verdad!
- Terrible es seguir a ídolos que se mueren a la vuelta de la esquina. Si no seguimos a Jesús no tenemos a nadie seguro para seguir.
En: Mensajes Inolvidables
P.Eliécer Salesman
Bogotá, Colombia