Leyes del verdadero amor

Leyes del verdadero amor

El Verdadero Amor llega a ser amistad. “Amistad” es amarse en calma, sin agitación. Amor no es pasión, ni obsesión, ni excitación. Amor es apreciarse, estimarse, desear siempre lo mejor para el otro. Amor es dignidad. ¿Sabemos que es dignidad? Según Sto. Tomás: “dignidad es sentir un gran respeto hacia uno mismo y hacia la otra persona?

No buscar como modelos personajes de novela de cine o TV. o extraordinarios. Lo que se necesita para ser feliz no es un “príncipe azul” o una “Miss Universo”. Lo que se necesita es a alguien que sea equilibrado, que tenga “buena personalidad”, un ser comprensivo, que tenga un poco de paciencia con los defectos del otro, capaz de dialogar. No hace falta ser rico, ni sabio, ni tener gran hermosura para hacer feliz al cónyuge. ¡No! ¡Nunca!

La alegría es paciencia, el optimismo y el modo jovial de ver la vida, son los ingredientes que conservan y aumentan siempre el amor. Saber reír a gusto y ver mas las cualidades de las personas y de la vida, que los defectos.

Quien sabe callar, sabe amar. Quien mucho habla; mucho peca. Por la boca muere el pez. En muchos hogares ha muerto el amor porque uno de los dos no supo callar a tiempo.

Amor es darse sin esperar nada a cambio. Dios es amor. Por eso Jesucristo entregó su vida y murió en la cruz para redimirnos del pecado y darnos la vida eterna.

¿Cómo es tu amor? ¿Amas a Dios? ¿Cómo amas a al prójimo? Piensa. Reflexiona. Medita.