PONERSE EN CAMINO
Significa exteriorizarse, romper la costra del egoísmo, que intenta encerrarnos en nuestro “propio yo”.
Significa dejar de girar sobre uno mismo como si fuéramos el ombligo del mundo y de la vida.
Significa no dejarse encerrar en el círculo de problemas del pequeño mundo al que pertenecemos. Por muy importantes que sean, la humanidad es mas grande y es precisamente esta humanidad a la que servimos.
No significa devorar kilómetros, atravesar océanos o alcanzar la velocidad supersónica.
Significa, ante todo, abrirse a los demás, descubrirles, significa encontrarse con ellos.
¿POR QUÉ, SEÑOR?
¿Son tan pocos los que prestan oído a tu voz?
¿Disminuye cada vez más el número de los que están dispuestos a seguirte por el camino de la radicalidad evangélica?
¿Acaso se ha apagado tu voz entre nosotros?
¿O tal vez es menos perceptible tu presencia entre los jóvenes de hoy?
¿Acaso estás tan escondido que es casi imposible reconocerte presente y cercano a cada uno de nosotros?
SIN EMBARGO
Tú estás siempre en medio de nosotros y vives a nuestro lado.
Tú nos acompañas de una manera discreta y real por los caminos que recorremos.
Tu palabra resuena mas eficaz que nunca para todos nosotros.
AYUDA ESPECIAL
La Virgen Santa María, integra en la fe y la esperanza, camina con nosotros.
La Virgen María alegre y feliz en el servicio a Jesús y a nosotros.
La Virgen María, dolorosa junto a la cruz, nos invita al Calvario.
La Virgen María, Mujer del Calvario, Señora de Pentecostés, acoge la oración de tus hijos.