Siervas de María de las Antillas

El día de reposo: un llamado a la compasión

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,23-28): Sucedió que un sábado Jesús atravesaba un sembrado, y sus discípulos, mientras caminaban, iban arrancando espigas.Los fariseos le preguntan:«Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no está permitido?».Él les responde:«¿No habéis leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus …

Renovar la fe: Un mensaje para la vida diaria según san Marcos

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,18-22): EN aquel tiempo, como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vinieron unos y le preguntaron a Jesús:«Los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan. ¿Por qué los tuyos no?».Jesús les contesta:«¿Es que pueden ayunar los amigos …

De agua a vino: La transformación divina en nuestra vida cotidiana

Lectura del santo evangelio segun san Juan (2,1-11): En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda.Faltó el vino, y la madre de Jesús le dice:«No tienen vino».Jesús le dice:«Mujer, ¿qué tengo …

El Llamado de Jesús: Una Invitación sin Prejuicios

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,13-17): En aquel tiempo, Jesús salió de nuevo a la orilla del mar; toda la gente acudía a él y les enseñaba.Al pasar vio a Leví, el de Alfeo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dice:«Sígueme».Se levantó y lo siguió.Sucedió que, …

Fe en acción: Lecciones del paralítico de Marcos 2,1-12

Lectura del santo evangelio según san Marcos (2,1-12): Cuando a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa.Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra.Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por …

Si quieres, puedes limpiarme: Una llamada a la humildad y la fe

Lectura del santo evangelio según san Marcos (1,40-45): En aquel tiempo, se acerca a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas:«Si quieres, puedes limpiarme».Compadecido, extendió la mano y lo tocó diciendo:«Quiero: queda limpio».La lepra se le quitó inmediatamente y quedó limpio.Él lo despidió, encargándole severamente:«No se lo digas a nadie; pero …